El Ministerio de Exteriores de Irán informó este domingo que se produjeron avances en las conversaciones técnicas con Omán sobre la gestión del estrecho de Ormuz, en un contexto marcado por los intentos de Teherán de cobrar tasas a los buques que atraviesen ese paso estratégico en concepto de servicios y compensaciones medioambientales.
El portavoz de la cartera, Esmail Baqaei, señaló que el viernes y el sábado se desarrollaron varias rondas de diálogo en Teherán, con la participación de funcionarios de ambos países con rango de viceministros de Exteriores. Según explicó, las delegaciones intercambiaron propuestas sobre principios comunes y mecanismos operativos para administrar el tráfico marítimo en el estrecho, con respeto por los derechos soberanos de los dos Estados ribereños.
Las conversaciones “fueron útiles y se lograron avances”, afirmó Baqaei, quien también aseguró que “no se ha producido ningún cambio en la situación del tráfico” en Ormuz. La delegación omaní dejó Teherán el sábado por la noche, aunque está previsto que las consultas entre las partes continúen.
La situación también generó preocupación en Naciones Unidas. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Turk, pidió el viernes la evacuación de unos 6.000 marinos que permanecen atrapados en el estrecho. “Los marinos han sido dejados a bordo de sus buques a su suerte, sin alimentos, agua, combustible, atención médica, electricidad ni medios para comunicarse con sus familia”, lamentó.



