Las autoridades de Irán advirtieron este lunes que podrían destruir cables submarinos, centros de datos e instalaciones vinculadas con inteligencia artificial en el golfo Pérsico si se reanudan los ataques. También señalaron que Estados Unidos tiene activos de alto valor en el estrecho de Ormuz que hasta ahora no fueron incluidos entre los objetivos militares.

La advertencia fue formulada por Mohsen Rezaei, jefe del Consejo de Seguridad Nacional iraní. Según afirmó, esos bienes “extremadamente caros” no fueron atacados en el pasado, aunque esa decisión podría modificarse ante una nueva escalada del conflicto.

“Si esta guerra se reanuda, muchos de esos cables y centros de datos, además de instalaciones de inteligencia artificial, se verán destruidos”, sostuvo Rezaei. El funcionario describió esos objetivos como parte del “pulso de la economía estadounidense en la región” y estimó que su valor supera los 2 billones de dólares.

Rezaei aseguró además que Irán está “absolutamente preparado” para activar nuevas capacidades en caso de un ataque de Estados Unidos. En ese sentido, afirmó que Teherán todavía no mostró todas sus opciones y que las reservó para utilizarlas si fuera necesario.

“Hemos hecho así para tener una bala en la recámara en caso de que sea necesario. Si se diera otra confrontación, claramente haremos que el enemigo se tope con un plan mucho más amplio”, concluyó el jefe del Consejo de Seguridad Nacional iraní.