El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, anunció la evacuación de 200 tripulantes iraníes de un segundo buque de guerra que se encontraba cerca de sus costas. Esta operación se llevó a cabo en respuesta al temor a un nuevo ataque tras la reciente agresión a la fragata ‘Dena’ y el ambiente de tensión que se vive en la región. Cabe recordar que el hundimiento de esta embarcación militar iraní dejó un saldo trágico de numerosas víctimas y desaparecidos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, manifestó su agradecimiento al gobierno de Sri Lanka por su colaboración en las tareas de rescate de los marineros afectados por el hundimiento de la fragata ‘Dena’. Este buque fue atacado por un submarino estadounidense mediante un torpedo, lo que resultó en la muerte de cerca de 90 personas y decenas de desaparecidos, según informes oficiales.
Araqchi se reunió con su par de Sri Lanka, Wijiza Herat, para expresar su gratitud y subrayar la importancia de la cooperación bilateral en momentos críticos. Además, el canciller iraní discutió la situación con su homólogo indio, Subrahmanyam Jaishankar, condenando los ataques de Estados Unidos e Israel, que calificó como crímenes de guerra en el marco de la reciente ofensiva contra Irán. Araqchi también solicitó a las organizaciones internacionales que actúen para investigar el ataque a la fragata ‘Dena’, que ocurrió sin previo aviso en aguas internacionales cercanas a Sri Lanka.



