El Ejército de Irán reportó la interceptación de dos drones en su territorio, uno de origen estadounidense y otro israelí. Según las autoridades, un dron modelo 'MQ9' de EE. UU. fue derribado en la región de Lorestán, mientras que un 'Hermes 900' israelí cayó en Teherán. Este hecho se produce en un contexto de tensiones exacerbadas tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, que resultó en más de 1.200 muertes en Irán.

Ambos drones fueron destruidos por los sistemas de defensa aérea iraníes, que activaron sus protocolos al detectar aeronaves extranjeras en zonas consideradas estratégicas y prohibidas para potencias rivales. La cadena de televisión estatal IRIB subrayó que este acto es una respuesta directa a la reciente agresión militar, mientras la tensión en la región continúa en aumento.

Hasta el momento, ni el gobierno de EE. UU. ni el de Israel se han pronunciado sobre las afirmaciones de Irán, lo que mantiene la incertidumbre sobre una eventual escalada del conflicto. Las Fuerzas Armadas iraníes han afirmado que intensificarán la vigilancia de su espacio aéreo y responderán a cualquier incursión que consideren hostil. El panorama se complica aún más, ya que se reporta que las bases militares estadounidenses en la región han sido blanco de ataques, y se especula sobre la posible reacción de Israel ante estos acontecimientos.