El costo del barril de Brent, referencia en los mercados europeos, ha superado los 106 dólares, con un aumento de más del 40% en las últimas dos semanas. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos se acerca a los 101 dólares por barril. Este incremento se ha producido a pesar del anuncio de la Agencia Internacional de Energía (AIE) sobre la liberación de 400 millones de barriles de reservas, en un intento por estabilizar un mercado que enfrenta presiones geopolíticas y militares en el golfo Pérsico.

El comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Alireza Tangsiri, lanzó una advertencia en redes sociales, señalando que cualquier agresión hacia la isla de Jark, un sitio crucial para la exportación de petróleo iraní, desencadenará “una nueva y grave ecuación sobre precios y distribución de energía a nivel mundial”. Esta declaración se produce tras los recientes ataques realizados por Estados Unidos en la isla, que alberga instalaciones energéticas vitales para Irán, ubicadas al noreste del golfo Pérsico.

La Guardia Revolucionaria ha culpado a Estados Unidos e Israel por contribuir a la tensión, argumentando que sus incursiones ya han alterado considerablemente los precios internacionales del petróleo. Tangsiri recordó que Irán ya había respondido militarmente en el estrecho de Ormuz, lo que había llevado a un aumento en los precios del crudo y afectó la cadena de suministro. A pesar de los ataques estadounidenses, las autoridades iraníes aseguraron que no hubo interrupciones en las exportaciones de petróleo y que la actividad económica en la región continuaba de manera normal.