La cifra de civiles fallecidos debido a la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos ha superado los 1.200, según informaron las autoridades iraníes. Por su parte, la organización Human Rights Watch in Iran estima que la cantidad de muertos asciende a más de 3.000, siendo la mayoría de ellos civiles. Este panorama de alta tensión ha llevado a Irán a emitir una advertencia sobre el mar Rojo, donde el portaaeronaves estadounidense USS Gerald Ford está realizando operaciones de apoyo militar.
Ebrahim Zolfaqari, portavoz del mando Jatam al Anbiya, que coordina las Fuerzas Armadas de Irán, expresó que la presencia del USS Gerald Ford representa una amenaza significativa. En este sentido, afirmó que los centros logísticos y de servicio asociados a esta flota en el mar Rojo son ahora considerados objetivos válidos para las Fuerzas Armadas iraníes. Esta declaración se extiende a cualquier infraestructura que apoye las actividades del buque estadounidense en la región.
La advertencia de Irán se produce en un contexto de operaciones militares que comenzaron el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra objetivos en Irán. La situación ha generado un aumento en la tensión diplomática y militar en Oriente Próximo, ya que las acciones del USS Gerald Ford han despertado preocupaciones en Teherán por su impacto en sus intereses estratégicos. Además, estos ataques se desarrollan en paralelo a las negociaciones entre Washington y Teherán con el fin de alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, lo que añade una capa adicional de complejidad a la situación actual.



