La Guardia Revolucionaria de Irán ha denunciado la muerte de cinco de sus militares en bombardeos atribuidos a fuerzas estadounidenses e israelíes en la provincia de Bushehr, donde se encuentra la central nuclear del país. Según informes de la agencia ISNA, estos ataques se habrían llevado a cabo en las localidades de Deir y Jam, y las víctimas pertenecían a las divisiones de la Fuerza Aérea y de la Marina.

Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), aseguró que hasta el momento no se han encontrado evidencias de ataques ni daños en la planta nuclear de Bushehr. Esta instalación, que es objeto de supervisión internacional, ha sido motivo de creciente tensión en medio de los recientes conflictos en la región. A pesar de la falta de pruebas concretas sobre los ataques a la central, las autoridades iraníes sostienen que los bombardeos han afectado zonas cercanas a sitios estratégicos.

Por su parte, las fuerzas israelíes han afirmado que sus operaciones han neutralizado a soldados iraníes vinculados a defensas aéreas, pero no han precisado la ubicación exacta de estos enfrentamientos. Estados Unidos ha reconocido haber llevado a cabo ataques contra posiciones militares iraníes, aunque no ha confirmado si alguno de ellos ocurrió en la zona de Bushehr. Hasta ahora, no hay reportes de daños en la infraestructura nuclear, lo que, según Grossi, sugiere que no hay un riesgo inminente para la instalación, cuya vigilancia internacional continúa.