El café es una bebida que acompaña a millones de personas a lo largo del día, presente en hogares, oficinas y espacios públicos. A nivel global, se consumen aproximadamente 2.600 millones de tazas diariamente. Esta popular bebida no solo se disfruta por su sabor, sino que también se asocia con la mejora del rendimiento cognitivo, la resolución de problemas y, en particular, la potenciación de la creatividad.

La relación entre el café y la creatividad ha sido objeto de interés tanto en la cultura popular como en la experiencia cotidiana de quienes inician su jornada con una taza. Este ritual, que implica preparar y disfrutar del café, se percibe como una forma de activar la mente. Sin embargo, surge la pregunta: ¿realmente la cafeína tiene un impacto positivo en la creatividad o es solo una creencia común?

Para esclarecer este tema, un grupo de investigadores de la Universidad de Arkansas llevó a cabo un estudio que explora los efectos específicos de la cafeína en diferentes tipos de pensamiento creativo. En la investigación participaron 88 adultos, quienes fueron divididos en dos grupos: uno recibió 200 miligramos de cafeína, mientras que el otro recibió un placebo. Los resultados mostraron que la cafeína mejora el pensamiento convergente, que se centra en la resolución de problemas lógicos, pero no tuvo un efecto significativo en el pensamiento divergente, que busca generar ideas originales. Esto sugiere que, aunque el café puede ayudar en la organización y optimización de ideas, no necesariamente potencia la creatividad en su forma más innovadora.