La globalización y los crecientes intercambios comerciales han propiciado un incremento notable en la presencia de especies exóticas en Europa. Ejemplos de esto son el cangrejo rojo americano, que fue introducido en el continente en la segunda mitad del siglo XX, y la tortuga de Florida, popularizada como mascota en la década de 1990. Sin embargo, en esta ocasión, son dos especies de mantis asiáticas las que están causando preocupación debido a su rápida expansión y su capacidad para competir con la biodiversidad local.
Las mantis Hierodula tenuidentata e Hierodula patellifera, originarias del sudeste asiático, han proliferado en la región del Mediterráneo y en otras partes de Europa en los últimos años. Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores italianos, publicado en la revista Journal of Orthoptera Research, ha examinado el potencial invasor de estas mantis, analizando su capacidad reproductiva, así como sus interacciones con otras especies y sus comportamientos que podrían impactar los ecosistemas locales.
De acuerdo con investigaciones anteriores, la Hierodula tenuidentata comenzó su expansión por Europa a inicios del siglo XXI, con registros recientes en lugares como Grecia, Italia y España. Este crecimiento acelerado se atribuye a diversas causas, entre ellas el comercio internacional, su alta tasa de reproducción y factores como el cambio climático, que facilitan su asentamiento en nuevas áreas. La investigación también destaca que estas mantis no solo tienen una alta fecundidad, sino que, además, representan una amenaza para las especies nativas, ya que los machos de la Mantis religiosa son atraídos por las hembras de las mantis invasoras y, lamentablemente, terminan siendo devorados, lo que disminuye las oportunidades de apareamiento de las especies autóctonas.



