Una operación conjunta de la Policía Nacional, la National Crime Agency (NCA) del Reino Unido y la Policía Judiciaria de Portugal permitió incautar cerca de cinco toneladas de cocaína ocultas en un portacontenedores y detener a tres personas. El buque fue interceptado y abordado a 600 millas del archipiélago de las Azores, en lo que las autoridades consideran la mayor cantidad de droga decomisada en una embarcación mediante el método conocido como “micos” o “trepadores”.
La investigación determinó que una organización criminal de origen colombiano había elegido el mercante para introducir el cargamento en Europa. El grupo utilizaba a varios integrantes para acceder clandestinamente al portacontenedores mientras navegaba en alta mar, mediante escalas artesanales, y ocultar la droga en contenedores previamente seleccionados.
El plan incluía recuperar posteriormente la cocaína mediante el sistema denominado “drop off”. Con ese procedimiento, otros miembros de la red debían extraer la mercancía de los contenedores durante la navegación y trasladarla a embarcaciones rápidas. Las pesquisas también establecieron que la organización había previsto la intervención de dos lanchas tipo “go fast”, que partirían desde España para recoger la droga en alta mar y trasladarla luego a través del río Guadalquivir.



