La Municipalidad de Miraflores se encuentra en el centro de la controversia tras el cierre de quince negocios del grupo Intercorp, en medio de la discusión sobre el fallido proyecto de renovación del Estadio Manuel Bonilla. La situación se complica después de que el nuevo alcalde, Carlos Canales, decidiera revisar un convenio firmado por la gestión anterior, lo que llevó a la cancelación del acuerdo con Urbi Propiedades S.A.C, representante de Intercorp.
Intercorp ha afirmado que ya ha aportado la suma de S/21.600 millones, de los cuales S/20.800 millones se depositaron en el Fideicomiso de Administración. La municipalidad, por su parte, ha afirmado que este dinero se encuentra disponible para que la empresa lo retire, aclarando que no ha retenido esos fondos. Sin embargo, Intercorp ha solicitado a la comuna que reconsidere la nueva convocatoria para el proyecto, argumentando que este proceso es ilícito y representa un incumplimiento del acuerdo previo.
En una carta notarial dirigida al concejal Renato Otiniano Buquich, Intercorp expresó su intención de tomar acciones legales si la municipalidad no retrocede en su decisión. En este contexto, la empresa enfatiza su interés en continuar con el proyecto para el Estadio Manuel Bonilla, a pesar de los problemas que llevaron a su cancelación. La controversia se intensifica, ya que la gestión actual sostiene que la finalización del convenio se debió a serios inconvenientes con el contratista, aunque formalmente la baja del proyecto no se realizó hasta que se lanzó una nueva convocatoria para buscar una empresa que lleve a cabo la remodelación del coliseo.



