Este lunes se da comienzo a la audiencia preliminar contra Rodrigo Duterte en el Tribunal Penal Internacional (TPI), un proceso que se llevará a cabo con ciertas adaptaciones por motivos de salud del exmandatario filipino. Según informó el tribunal, las sesiones tendrán una duración máxima de tres horas y se realizarán cuatro veces a la semana, permitiendo un día de descanso entre ellas. Estas medidas buscan facilitar la participación de Duterte, quien no estará presente en persona, argumentando que se siente "viejo, cansado y frágil", de acuerdo a la agencia Bloomberg.

Las audiencias, que se extenderán hasta el 27 de febrero, tienen como objetivo determinar si hay pruebas suficientes para justificar un juicio formal por los presuntos crímenes cometidos durante su mandato. En este contexto, la Fiscalía, la defensa y los representantes de las víctimas tendrán la oportunidad de presentar sus argumentos ante los jueces. El TPI enfatizó que el propósito principal de esta etapa es verificar la existencia de elementos que sustenten las acusaciones contra Duterte.

Los cargos que enfrenta Duterte incluyen crímenes de lesa humanidad, específicamente asesinato e intento de asesinato, vinculados a su controvertida "guerra contra las drogas" entre 2011 y 2019. Las investigaciones abarcan su tiempo como presidente y su anterior gestión como alcalde de Davao. El TPI también recordó declaraciones del exmandatario en las que expresaba su intención de eliminar a "100.000 criminales". Si se determina que hay fundamentos para las acusaciones, el caso será trasladado a una Sala de Primera Instancia para llevar a cabo el juicio correspondiente.