La Guardia Civil, en coordinación con la Policía Foral, detuvo el martes a un hombre de nacionalidad española señalado como principal sospechoso del supuesto asesinato de un ciudadano francés cuyos restos fueron encontrados el 4 de agosto en el embalse de Yesa. El aviso fue dado por un bañista al 112, después de descubrir en la orilla vestigios que podrían corresponder a partes del cuerpo de una persona.
Tras el hallazgo, la Guardia Civil desplegó un operativo de búsqueda en el embalse y sus alrededores, con la participación del Servicio de Actividades Subacuáticas (GEAS), unidades caninas y el Equipo de Drones. Durante las tareas no se localizaron más restos humanos, vehículos abandonados ni otros elementos que pudieran estar vinculados con el caso.
Los investigadores consultaron la base de datos de personas desaparecidas, aunque inicialmente no encontraron ningún registro que coincidiera con las características del fallecido. La cercanía del lugar con Francia y un tatuaje de la Legión Francesa que tenía en el antebrazo llevaron a considerar que podía tratarse de un ciudadano francés, por lo que se solicitó colaboración policial internacional. En paralelo, la Guardia Civil comunicó las características del fallecido a unidades de investigación de provincias cercanas. Días después, la Policía Foral recibió una denuncia por la desaparición de un hombre que podría corresponderse con la víctima.



