Recientes videos sobre el trágico atropello de Lizeth Marzano han generado una oleada de conmoción y protesta en la comunidad. Mientras el vehículo que la embistió se alejaba rápidamente del lugar, ubicado en la cuadra ocho de la avenida Camino Real, en San Isidro, un grupo de vecinos y transeúntes se apresuró a socorrer a la joven deportista, con la esperanza de salvar su vida.

Las imágenes revelan la angustia y la determinación de quienes intentaron ayudarla. Una mujer, visiblemente alterada, se interpone en medio de la calle y levanta los brazos para detener el tráfico, con el único objetivo de evitar que otros vehículos se acerquen al cuerpo de Lizeth. Su valentía es evidente; no vacila en su intento por protegerla mientras el caos se desarrolla a su alrededor.

A pocos metros, un joven se arrodilla junto a la atleta y toca su cuello en un desesperado intento por verificar si aún tiene signos vitales. Otros ciudadanos, sin equipos médicos, se agrupan a su alrededor, buscando brindar ayuda en esos momentos críticos. Mientras tanto, el automóvil responsable del accidente ya había desaparecido de la escena. La llegada de una ambulancia municipal y la intervención de las autoridades no lograron cambiar el trágico desenlace: Lizeth falleció debido a la gravedad de sus heridas. En el lugar, los vecinos han dejado flores y velas, creando un pequeño altar en memoria de la joven, reflejando el dolor de una comunidad que aún no puede procesar lo sucedido.