Los hutíes, también llamados Ansar Allah —Partidarios de Dios—, son un movimiento religioso zaidí que opera en Yemen. El zaidismo es una corriente derivada del chiismo. La organización cuenta con una estructura piramidal y está dirigida, desde 2004, por Abdul Malik al Houthi, quien asumió el liderazgo político y religioso tras la fundación del grupo por uno de sus hermanos.
El Departamento de Estado de Estados Unidos designó formalmente a los hutíes como organización terrorista extranjera. Además, incluyó a Abdul Malik al Houthi y a otros comandantes de la organización en la categoría de terroristas globales especialmente designados.
Luego de la invasión de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003, los hutíes adoptaron un lema contra Estados Unidos e Israel, acompañado de consignas contra los judíos y en favor del islam. El grupo se reconoce como parte del denominado “eje de resistencia”, liderado por Irán y enfrentado con Israel, Estados Unidos y Occidente. En ese marco, sostiene que sus acciones expresan solidaridad con el pueblo palestino.
Irán respalda públicamente a Ansar Allah, aunque evita asumir responsabilidad directa por las acciones del movimiento y afirma que su respaldo es de carácter político y moral. Según analistas e informes de inteligencia mencionados en el material, la asistencia iraní se desarrolla en tres áreas principales: el suministro de armas, incluidos misiles balísticos, drones de ataque y componentes para su fabricación local; el financiamiento, con recursos destinados al pago de combatientes; y el apoyo en logística, propaganda y asesoramiento.



