Hungría y República Checa cuestionaron este jueves la asistencia de 200 millones de euros otorgada por la Comisión Europea a España tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, ocurrida a finales de julio. Los gobiernos de ambos países sostuvieron que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no habría cumplido con su responsabilidad de proteger las fronteras.
El primer ministro húngaro, Peter Magyar, y su par checo, Andrej Babis, expresaron esa postura durante una conferencia de prensa conjunta en Bratislava, la capital de Eslovaquia. El encuentro se realizó después de una reunión de los países del Grupo de Visegrado, integrado por Hungría, República Checa, Eslovaquia y Polonia, cuyos gobiernos encabezan también Robert Fico y Donald Tusk, respectivamente.
“No es justo que Hungría pague un millón de euros al día para defender las fronteras comunes de Europa, la frontera húngara, mientras que otro primer ministro recibe 200 millones de euros de la Comisión Europea por no haber cumplido, quizá, con su cometido”, afirmó Magyar.
“Esto está muy mal. No son buenas noticias. En absoluto”, insistió el dirigente húngaro. Sus declaraciones se produjeron después de que mencionara la condena millonaria impuesta a finales de 2025 por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra Hungría, entonces gobernada por Viktor Orbán, debido a su negativa a cumplir las normas comunitarias de asilo.
Magyar también sostuvo que las posiciones defendidas por los cuatro países del Grupo de Visegrado en materia migratoria se transformaron en una postura mayoritaria dentro de la Unión Europea. Según afirmó, entre 19 y 20 Estados miembros comparten actualmente ese planteo.



