Human Rights Watch (HRW) denunció que Estados Unidos y los países de la coalición todavía no garantizaron una “justicia real” ni ofrecieron reparación por los crímenes de guerra y otros abusos graves cometidos en Afganistán durante los 25 años transcurridos desde el inicio de la guerra, el 7 de octubre de 2001. La organización difundió una cronología de sus informes sobre el conflicto y cuestionó la falta de rendición de cuentas por los hechos documentados.
Después de los ataques de Al Qaeda contra Estados Unidos, el 11 de septiembre de 2001, el Gobierno estadounidense autorizó métodos de interrogatorio aplicados a presuntos militantes que, según HRW, equivalían a tortura. La entidad documentó actos de tortura y otros malos tratos cometidos por fuerzas estadounidenses en Afganistán, entre ellos palizas, humillaciones, simulacros de ahogamiento, privación del sueño y simulacros de ejecución.
HRW también señaló que muchos civiles detenidos fueron liberados después de permanecer meses o años bajo custodia, sin haber sido acusados de ningún delito. La organización acusó al Gobierno de Estados Unidos de no haber rendido cuentas plenamente ni haber ofrecido indemnizaciones por esos abusos.
“25 años después, los afganos torturados bajo custodia estadounidense y las familias de quienes murieron injustamente siguen sin tener una vía clara para presentar reclamaciones u obtener reparación por parte del Gobierno de Estados Unidos”, afirmó Human Rights Watch.



