Honor presentó en China el Robot Phone, un teléfono inteligente que combina un cuerpo metálico, funciones de inteligencia artificial física y herramientas orientadas a la producción de contenidos audiovisuales. El equipo incorpora una cámara de 200 megapíxeles montada sobre un brazo robótico, una propuesta con la que la compañía busca diferenciarlo de los smartphones tradicionales y acercarlo a las necesidades de los creadores.

El dispositivo cuenta con un gimbal mecánico completamente motorizado, con cuatro grados de libertad (4DoF) y más de 100 componentes de precisión. Su desarrollo demandó 60 procesos de fabricación. Según Honor, el sistema es un 65% más pequeño y un 200% más resistente que otros gimbals tradicionales.

El Robot Phone también integra un sistema de control de movimiento basado en inteligencia artificial de nivel robótico. Esta tecnología permite orientar y operar el módulo de cámara para convertir al teléfono en una herramienta de rodaje autónoma, de acuerdo con la propuesta de la marca.

La compañía desarrolló además una colaboración con ARRI, firma especializada en tecnología cinematográfica. El acuerdo incorpora al teléfono las tecnologías ARRI LogC3, ARRI Wide Gamut 3 —un espacio de color más amplio— y ARRI Looks, que ofrece distintos estilos de color cinematográficos. Estas funciones son procesadas por el chip Honor H1.

Honor ya había mostrado el dispositivo durante el Mobile World Congress celebrado en Barcelona en marzo. Con su lanzamiento en China, el fabricante avanza con una categoría de teléfonos que combina movilidad, automatización y recursos de imagen inspirados en la producción cinematográfica.