Un nuevo informe del Observatorio en Seguridad Alimentaria de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) advierte que para junio de 2026, aproximadamente 2,2 millones de personas en el país podrían estar en situación de inseguridad alimentaria. Esta cifra representa un aumento significativo respecto a los 1,7 millones actuales, y se atribuye principalmente a los efectos del fenómeno de El Niño, que impacta negativamente tanto en la agricultura como en la estabilidad social en todo el territorio hondureño.
María Luisa García, representante del Observatorio, enfatizó el creciente riesgo de desnutrición, especialmente entre niños y adolescentes. La situación exige una respuesta coordinada y efectiva del gobierno y de todos los actores involucrados en la producción y distribución de alimentos. La combinación de sequías prolongadas y el aumento en los precios de granos básicos como el maíz, frijoles y arroz está provocando que más familias enfrenten dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias diarias.
Además, García subrayó la relación entre la inseguridad alimentaria y el aumento de la migración, tanto interna como externa, ya que muchas familias se ven obligadas a abandonar sus hogares en busca de mejores oportunidades. En este contexto, la falta de políticas públicas sostenibles que protejan al sector agrícola y a las comunidades más vulnerables contribuye a agravar la situación. Es imperativo implementar medidas que fortalezcan la producción agrícola, como el uso de semillas resilientes y la modernización de los sistemas de riego, para evitar que la pobreza y la inseguridad alimentaria sigan en aumento.



