El líder de Hezbolá, Naim Qassem, cuestionó este martes el diálogo directo entre Líbano e Israel, que comienza en Roma, y sostuvo que las conversaciones representan una nueva concesión frente a un país que bombardea territorio libanés. Además, acusó al presidente Joseph Aoun de actuar como un “aliado” de Israel y advirtió que el proceso pone en riesgo “la soberanía y la unidad de la patria”.

“Todas las negociaciones directas no le han traído a Líbano más que vergüenza, humillación, decepción y sucesivas concesiones. ¿Qué le han ofrecido a Líbano todas estas rondas de conversaciones? Solo una ventaja, mientras que Israel se lo ha llevado todo”, afirmó Qassem durante un discurso televisado.

El dirigente también cuestionó que las autoridades políticas acepten dialogar mientras continúan los ataques en el sur del país. “¿Acaso la destrucción sistemática de pueblos y ciudades del sur (...) no debería ser motivo para que las autoridades políticas digan: ‘no queremos diálogo con la entidad israelí’?”, planteó. Según Qassem, esa postura “no es en absoluto coherente con quienes desean la soberanía y la unidad de la patria”.

Qassem responsabilizó además a Estados Unidos, cuya “supervisión y aprobación”, afirmó, acompañan la “destrucción sistemática” en el sur de Líbano. También expresó su respaldo a los habitantes de esa región y destacó los sacrificios realizados para enfrentar los ataques israelíes. “Si no fuera por la firmeza de la resistencia del pueblo sobre el terreno no se habría logrado nada, el ímpetu del enemigo no se habría frenado y no tendríamos ninguna esperanza de lograr la retirada israelí”, sostuvo.