Las herencias de propiedades en España han alcanzado un récord histórico en 2025, con 208.000 transmisiones de vivienda registradas, según los últimos datos del INE. Este número representa un leve incremento del 3% en comparación con las 201.030 herencias del año anterior. Este fenómeno se vincula al fallecimiento de la primera gran generación que adquirió propiedades en el país, marcando un cambio demográfico significativo.
Durante la última década, el número de herencias de viviendas ha mostrado un crecimiento sostenido, excepto en 2020, cuando se produjo una caída notable en comparación con 2019. Sin embargo, la tendencia se revirtió en 2021, superando nuevamente las 200.000 herencias. Este incremento anual no es casualidad, ya que se relaciona con el envejecimiento de la población, donde los propietarios de las viviendas construidas entre los años 50 y 70 del siglo XX están falleciendo.
Además, un análisis de la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España revela que solo uno de cada tres jóvenes menores de 35 años posee una vivienda, en contraste con más del 80% de los mayores de 65 años que son propietarios. Este cambio en la estructura de la propiedad se debe a políticas estatales que facilitaron la adquisición de viviendas en el pasado, lo que permitió a millones de familias acceder a la propiedad. A medida que la generación de los baby boomers se va, se espera que las herencias continúen aumentando, lo que podría resultar en una mayor concentración de riqueza en manos de menos personas en el futuro.



