El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) defendió este viernes su postura durante las negociaciones para la segunda fase del acuerdo de alto el fuego anunciado por Estados Unidos. La organización afirmó que, junto con el resto de las facciones palestinas, mantuvo una actitud positiva y responsable para contribuir al avance de las conversaciones.

En un comunicado, Hamás sostuvo que atendió las propuestas presentadas por los mediadores con el objetivo de completar la implementación de la segunda etapa del pacto. Según el grupo, esa posición responde a un consenso nacional orientado a proteger a la población palestina y a garantizar la atención de sus necesidades humanitarias.

La organización reiteró que cualquier progreso depende de que Israel detenga la ofensiva militar y cumpla los compromisos asumidos durante la primera fase del acuerdo. A su entender, esas condiciones son el punto de partida para establecer un calendario que permita avanzar con las etapas siguientes.

Hamás también señaló que aceptó incorporar a las conversaciones el tema del armamento pesado, aunque aclaró que su tratamiento queda condicionado al cese de la ofensiva israelí, la retirada completa de las tropas de la Franja de Gaza, el comienzo de la recuperación del enclave, la puesta en funcionamiento del Comité Administrativo y el despliegue de fuerzas internacionales de protección.