El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó este miércoles su “profunda alarma” por los nuevos asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. Entre las medidas cuestionadas se encuentra una licitación para construir un asentamiento en el área E1, situada al este de Jerusalén, que podría interrumpir de facto la conexión entre el norte y el sur del territorio palestino.
“Al secretario general le preocupan especialmente los informes sobre nuevos asentamientos israelíes ilegales en la Cisjordania ocupada, incluidas nuevas licitaciones, entre ellas la del área E1”, afirmó el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, durante una rueda de prensa. Según explicó, la iniciativa tendría consecuencias directas sobre la continuidad territorial de Cisjordania.
Dujarric advirtió que el proyecto “interrumpiría de facto la conexión entre el norte y el sur de Cisjordania” y que esto tendría “graves consecuencias para la integridad territorial del Territorio Palestino Ocupado”. Además, señaló que la medida representaría “una amenaza existencial para la solución de dos Estados”.
En ese sentido, transmitió el pedido de Guterres para que Israel se abstenga de adoptar nuevas medidas vinculadas con el asentamiento y actúe de acuerdo con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y con la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 19 de julio de 2024. Ese pronunciamiento sostiene que la política de asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados es contraria a la Cuarta Convención de Ginebra.



