El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció el 21 de febrero de 2026 la incorporación de nuevas máquinas para la fabricación de pasaportes en la Imprenta Nacional. Durante su presentación, el mandatario subrayó que el país ahora cuenta con tecnología de vanguardia para llevar a cabo la producción y personalización de estos documentos esenciales, lo que también podría extenderse a las cédulas de ciudadanía.

Petro destacó que esta nueva capacidad tecnológica permite proteger la información de los ciudadanos al evitar que quede en manos de empresas privadas, lo que, según él, disminuye el riesgo de fraude electoral. En su mensaje a través de redes sociales, el presidente mencionó: "Ya tenemos máquinas modernas para hacer pasaportes. Si la Registraduría lo desea, se pueden producir las cédulas aquí, de manera ultra moderna".

Este anuncio se produce en un contexto de controversia, luego de que la licitación para la producción de pasaportes fuera declarada desierta en 2023. La única empresa que había presentado una oferta, Thomas Greg & Sons, quedó excluida del proceso. Esto llevó a una demanda contra el Estado por más de 100.000 millones de pesos y generó un debate sobre la concentración de contratos en este sector. Para asegurar la continuidad del servicio, el Gobierno firmó un contrato temporal mientras se elabora un nuevo modelo de producción. Sin embargo, la Contraloría General ha expresado preocupaciones sobre los posibles riesgos financieros de este nuevo esquema, señalando la falta de un análisis detallado de costos.