Las autoridades guatemaltecas han decidido suprimir el requisito de solvencia fiscal para los ciudadanos que regresan al país, lo que representa un cambio significativo en la política migratoria local. Esta medida, formalizada por el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) en junio de 2025, busca facilitar la reintegración económica y social de quienes retornan, en línea con el Plan Retorno al Hogar impulsado por el presidente Bernardo Arévalo y la vicepresidenta Karin Herrera desde 2024.
A partir de la implementación del Acuerdo de Directorio Número 7-2025, los guatemaltecos que regresan ya no tendrán que presentar la solvencia fiscal, un documento que era esencial para realizar diversos trámites administrativos y acceder a servicios públicos. Esta decisión elimina una de las barreras más significativas que enfrentaban miles de migrantes, quienes veían dificultada su reinserción en el país debido a los requisitos fiscales que debían cumplir.
Durante la ceremonia de firma del acuerdo, el director del IGM, Alfredo Danilo Rivera, destacó la importancia de esta iniciativa en la creación de un Estado que se acerque a sus ciudadanos y que responda a los desafíos de la migración mediante políticas públicas integrales. Por su parte, el superintendente de la SAT, Werner Ovalle Ramírez, subrayó la necesidad de simplificar procesos administrativos y fomentar la igualdad de oportunidades para los repatriados, asegurando que estas políticas deben traducirse en acciones concretas que garanticen un entorno estable y acogedor para quienes regresan al país.



