El Gobierno de Colombia ha lanzado una nueva iniciativa para garantizar la entrega del Programa de Alimentación Escolar (PAE) a más de 1,1 millones de estudiantes en ocho departamentos, incluso en situaciones donde las clases presenciales se suspenden debido a las inundaciones causadas por el mal clima.
La medida busca salvaguardar la seguridad alimentaria de niños y adolescentes que se ven afectados por las intensas lluvias, asegurando que la falta de clases no signifique la pérdida de su principal fuente de nutrición, según comunicados emitidos por el Ministerio de Educación.
Datos del Ministerio indican que entre el 5 y el 8 de febrero, el número de instituciones educativas con problemas aumentó de 426 a 763, afectando principalmente a regiones como Antioquia, Córdoba y Magdalena. Con esta medida, se pretende que los estudiantes continúen recibiendo el apoyo alimentario, independientemente de la situación escolar, adaptando la entrega según la duración de la suspensión de clases.



