El 17 de marzo de 2026, la administración del presidente Petro aprobó el Decreto 0268 de 2026, que modifica el Decreto 1073 de 2015. Esta nueva normativa prohíbe la estabilización de precios mediante el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) para ciertos combustibles líquidos que se utilicen en la producción de otros derivados del petróleo, especialmente aquellos empleados en quemadores industriales.
Este cambio de política es significativo, ya que excluye a los combustibles destinados a usos industriales del sistema de estabilización de precios del Fepc. La decisión responde a la necesidad de evitar distorsiones en el mercado, optimizar el uso de recursos públicos y fortalecer la sostenibilidad fiscal del fondo, así lo indicó un comunicado oficial del gobierno.
La medida fue impulsada por un notable incremento en el consumo de diésel subsidiado en el sector industrial. Según datos oficiales, el consumo mensual de diésel para quemadores industriales en Colombia se disparó de 806.000 galones en 2023 a más de 8.200.000 galones en 2024, lo que generó un impacto fiscal de aproximadamente $131.000.000 entre enero y abril de 2025. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, defendió la decisión como un paso hacia una gestión más responsable de los recursos públicos, asegurando que el Fepc debe enfocarse en beneficiar a los consumidores finales, no a la industria.



