La presidenta del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos, Nieves Sánchez Guitián, consideró que el terremoto de magnitud 4,7 registrado este martes en Granada se encuentra dentro de la evolución esperable del episodio sísmico iniciado el viernes 14 de agosto. El movimiento tuvo su epicentro en Gójar y sería el segundo de mayor intensidad desde el comienzo de la secuencia, por detrás del sismo de magnitud 4,8 ocurrido durante la madrugada del sábado 15 de agosto, con epicentro en Alhendín.

Sánchez Guitián explicó que una falla no necesariamente libera toda la energía acumulada en un único movimiento. Según señaló, en este caso la tensión se estaría disipando de manera gradual y mediante sucesivos terremotos en la misma zona geológica. “Una falla puede no liberar toda la energía de golpe, sino que en este caso la va liberando en un tiempo más largo y sucesivamente”, afirmó.

La especialista sostuvo que esa liberación progresiva de la energía resulta positiva porque puede reducir la magnitud de los daños. “Está claro que es el mismo sitio, la misma falla, la misma zona geológicamente hablando”, indicó, y agregó que la tensión acumulada se está liberando de forma sucesiva.

Además, recomendó revisar cuanto antes los inmuebles que ya hubieran sufrido daños a raíz del primer terremoto. Advirtió que las grietas existentes podrían agravarse y remarcó la importancia de evaluar el estado de las estructuras ante la posibilidad de que nuevos sismos, aunque sean de menor intensidad, provoquen daños adicionales.