El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, afirmó que la victoria de España en el Mundial fue motivo de orgullo, aunque señaló que la celebración en la región quedó condicionada por la gestión del incendio de La Mierla, en Guadalajara. El fuego ya ha calcinado 26.000 hectáreas y mantiene al Gobierno autonómico concentrado en la emergencia.
“La celebración es contenida. No puede ser de otra manera”, sostuvo García-Page, quien de todos modos remarcó que se trata de un día “para sentirnos enormemente orgullosos”. El mandatario realizó estas declaraciones durante la firma del Protocolo General de colaboración entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Iglesia Católica en Castilla-La Mancha para la financiación plurianual del patrimonio cultural religioso.
García-Page explicó que, en el momento en que España fue proclamada campeona, el Gobierno castellanomanchego estaba autorizando el desalojo de cinco poblaciones afectadas por el incendio. En ese contexto, comparó la unidad generada alrededor de la Selección Española con el respaldo que la comunidad está recibiendo para afrontar el fuego.
“El fenómeno de unidad que hay en torno a la Selección Española, o de prácticamente unanimidad, es el que estamos cosechando a la hora de pedir ayudas y colaboración en el incendio”, afirmó. Según el presidente, el triunfo reforzó “muchísimo” la autoestima colectiva y permitió expresar la unidad del país desde la diversidad.
“Es realmente una maravilla poder entender la unidad de España desde la riqueza de su diversidad y que la uniformidad quede para eso, para los elementos externos: la bandera, el himno, el vestuario”, agregó García-Page. También sostuvo que la Selección Española representa un “mosaico extraordinario” de la España actual y de la forma en que busca afrontar sus desafíos.



