La controversia en La Granja VIP se intensifica tras las acusaciones de Gabriela Herrera, quien ha señalado a Yaco Eskenazi como el responsable de filtrar información del exterior al interior del reality show. Este hecho pone en jaque la premisa fundamental del programa: el aislamiento total de los concursantes.

Lo que comenzó como un simple comentario se ha transformado en un escándalo que impacta tanto en la convivencia entre los participantes como en la percepción del público hacia el formato. A través de conversaciones informales, comenzaron a surgir inquietudes sobre cómo ciertos datos estaban llegando a los concursantes, generando una atmósfera de desconfianza.

Gabriela Herrera, en un reciente testimonio, identificó a Eskenazi como la fuente de información externa, lo que ha generado un fuerte debate sobre su papel en el programa. La producción está considerando posibles sanciones, aunque aún no se han tomado decisiones definitivas. La situación ha evidenciado que no solo Yaco está en la mira, sino también otros participantes que, al parecer, habrían contribuido a la difusión de la información.