El pasado sábado 28 de febrero de 2026, Paula Malagón denunció la desaparición de su esposo, Miguel Ángel Castro, quien se desempeña como funcionario en la Casa de Nariño. La última vez que fue visto fue la noche anterior, tras asistir a una reunión en el centro de Teusaquillo, específicamente en la intersección de la carrera 21 con calle 33A.
Según fuentes de la Policía Metropolitana de Bogotá, Castro fue víctima de un grupo de hombres que le administraron benzodiacepina en un establecimiento, lo que le provocó un estado de confusión. Aunque no se trató de un secuestro clásico, los delincuentes sustrajeron su vehículo y pertenencias, que fueron abandonadas posteriormente en el lugar del incidente.
Malagón relató en una entrevista que su esposo apareció posteriormente en un centro médico, sin recordar lo sucedido. Durante su ausencia, comenzó a recibir llamadas de números desconocidos, en las que los interlocutores afirmaban tener a Castro en su poder y exigían un rescate. "No sabemos qué pasó con sus pertenencias. Me pidieron dinero y afirmaron que mi esposo estaba involucrado con bandas criminales", indicó la esposa. La Policía ha iniciado una investigación y el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) se ha involucrado en el caso, esperando tomar declaración de Castro el 1 de marzo de 2026.



