La Fuerza Aérea del Perú (FAP) ha descartado la posibilidad de irregularidades en el accidente de un helicóptero ocurrido recientemente, en el que perdieron la vida catorce personas, entre ellas civiles, algunos de ellos menores. La comunicación se interrumpió mientras la aeronave se dirigía por la costa hacia el sur, lo que activó los protocolos de búsqueda y rescate, que se extendieron hasta el día siguiente. Al amanecer, se encontraron los restos del helicóptero en las cercanías de Chala Viejo, en la región de Arequipa, sin sobrevivientes.
En total, viajaban a bordo cuatro tripulantes y once pasajeros, quienes eran familiares de integrantes de la Fuerza Aérea. Desde la institución se confirmó que todos contaban con la autorización correspondiente y la identificación necesaria para abordar el vuelo. Durante una conferencia de prensa, el Comando de Operaciones explicó el contexto del vuelo y la naturaleza de la misión, que incluía actividades de búsqueda y rescate, así como apoyo ante desastres naturales.
El teniente general FAP Gregorio César Mendiola Lomparté aclaró que los helicópteros de la Fuerza Aérea son utilizados para diversas misiones, incluidas acciones cívicas y logísticas. Además, el vuelo en cuestión se justificó debido a bloqueos en la ruta de la Panamericana Sur por huaicos y otros desastres, lo que limitó el acceso terrestre. El helicóptero, un MI-17, había despegado de Lima y debía llegar a Arequipa para participar en misiones de rescate y entrenamiento de paracaidistas. La búsqueda se coordinó con apoyo de la Policía Nacional y la Marina de Guerra, con el hallazgo de la aeronave confirmado a la mañana siguiente, sin sobrevivientes.



