La renovación del mandato del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, provocó un cruce diplomático entre Francia y Estados Unidos. La votación se realizó este viernes y la representación francesa ante la ONU en Ginebra cuestionó públicamente que Washington se pronunciara en contra de la continuidad del diplomático austríaco.

“Estados Unidos solía ser un faro de los Derechos Humanos. Ya no. Hoy, se ha puesto de parte de Corea del Norte, Nicaragua, Malí y Rusia, aislada”, expresó la misión francesa en un mensaje publicado en redes sociales. Además de Estados Unidos, votaron contra Türk Israel, Argentina, Burkina Faso y Trinidad y Tobago.

“América está sola”, añadió la representación diplomática francesa, que sostuvo que el mundo ya no escucha a Estados Unidos. El mensaje generó una respuesta del embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, quien calificó de “decepcionante” la postura francesa y la acusó de intentar desviar la atención mientras votaba para acercarse a países señalados como graves violadores de los derechos humanos.

Waltz también cuestionó la labor de Türk y la decisión de respaldar su continuidad. Washington había criticado abiertamente al alto comisionado austríaco por considerar que lleva adelante una campaña politizada, especialmente a raíz de sus denuncias sobre crímenes israelíes durante la ofensiva en la Franja de Gaza. El intercambio expuso las diferencias entre ambos países sobre el papel del organismo y el tratamiento internacional de la situación en ese territorio.