Alrededor de 1,95 millones de personas en España se encontraban en 2025 en una situación de “pobreza oculta”. Se trata de quienes no eran considerados pobres según el criterio convencional, basado en la renta disponible monetaria, pero quedaban por debajo del umbral de pobreza después de afrontar el costo de acceso a la vivienda.

El dato surge del estudio “El Coste de la Vivienda y la Pobreza Oculta en España: 2014-2025”, publicado este miércoles por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). El trabajo fue elaborado por José Ignacio Conde-Ruiz, de Fedea y la Universidad Complutense de Madrid, y Álvaro Pinto, de Fedea y la Universidad de Alcalá.

El informe utiliza microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística y señala que incorporar el gasto habitacional no revierte la mejora de la pobreza registrada entre 2014 y 2025, aunque sí eleva de manera sistemática su nivel. La tasa de pobreza relativa convencional alcanzó el 19,5% de la población en 2025, pero subiría al 23,5% si se descuenta de los ingresos el costo de acceso al alojamiento.

Los autores sostienen que la vivienda no solo provoca que más personas crucen el umbral de pobreza, sino que también empeora la situación económica de muchas de las que ya se encontraban por debajo de ese límite. El análisis indica, además, que el alquiler de mercado concentra el 72,5% de la pobreza “oculta” identificada en el estudio.