En un trágico suceso, Cecilia Quintero, una mujer de 70 años, perdió la vida en una sala de espera de la droguería Cafam en Cúcuta, tras sufrir un paro cardíaco mientras exigía la entrega de medicamentos críticos para su hijo con discapacidad. Este lamentable incidente ha puesto de relieve la crisis que atraviesa el sistema de salud en Norte de Santander y ha generado un llamado a la investigación judicial y a la revisión de los protocolos administrativos vigentes.
Testigos y organizaciones sindicales han indicado que Quintero sufrió el infarto al reclamar insumos médicos que no le eran entregados desde hacía cuatro meses. A pesar de más de un año de gestiones ante la Nueva EPS, la entidad encargada de su cobertura, la situación no había mejorado. Según reportes, cerca de 800.000 usuarios en la región enfrentan problemas similares, con quejas que datan de 2023 sobre retrasos en la entrega de medicamentos.
Ante la gravedad de la situación, las empresas involucradas, Nueva EPS y Cafam, han anunciado el inicio de investigaciones internas y la activación de protocolos de seguimiento. Nueva EPS ha solicitado a la Superintendencia Nacional de Salud que supervise el proceso para asegurar transparencia y rapidez en la investigación. Al mismo tiempo, sindicatos como Asintraser Salud Norte han denunciado las condiciones que llevaron al deceso de Quintero, quien había expresado su desesperación por la falta de medicamentos no solo para su hijo, sino también para su esposo, acumulando demoras significativas en sus tratamientos médicos.



