El ambicioso proyecto que busca conectar Sicilia con Calabria, en Italia, enfrenta nuevos desafíos que podrían retrasar su ejecución. Aunque la idea de construir este puente surgió hace varias décadas, se esperaba que en 2025 se iniciaran las obras tras concluir la fase de planificación. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas de Italia ha rechazado en dos ocasiones el plan, señalando irregularidades en la documentación presentada, así como incumplimientos en la normativa que acortan los plazos de construcción.

Recientemente, el gobierno italiano había fijado como objetivo completar todos los trámites necesarios antes del 31 de julio, gracias a un nuevo Decreto de Infraestructura aprobado el 5 de febrero. No obstante, un estudio realizado por un grupo de expertos ha revelado que la situación geológica en el estrecho de Mesina es mucho más compleja de lo que se había anticipado, lo que podría complicar aún más el avance del proyecto.

La investigación, llevada a cabo por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) y otras instituciones académicas, advierte sobre la existencia de fallas geológicas activas en la zona prevista para la construcción. Este lugar es reconocido por su alta actividad sísmica y por ser una de las áreas más geológicamente complicadas del Mediterráneo, donde interactúan las placas tectónicas africana y euroasiática. Históricamente, estos procesos tectónicos han generado terremotos devastadores, como el ocurrido en 1908, que dejó más de 75.000 víctimas en la región.