El reciente brote de sarampión en México ha dejado un saldo de 10.439 contagios y 31 fallecimientos, lo que ha llevado a las autoridades a lanzar una campaña de vacunación masiva. Esta iniciativa está enfocada en aquellos que no han recibido la vacuna o que tienen el esquema incompleto, especialmente los niños. Sin embargo, surgen interrogantes sobre la posibilidad de vacunar a personas que viven con VIH.

Especialistas en salud, como el infectólogo Alejandro Macías y el médico Juan Luis Mosqueda, han señalado que las personas con VIH pueden recibir la vacuna, siempre y cuando cumplan con ciertos criterios inmunológicos. Según ellos, aquellos con un recuento de CD4+ superior a 200 células/mm³ son aptos para la vacunación, mientras que no se recomienda la dosis para quienes tienen menos de 200 CD4+. En el caso de los niños, los límites varían según la edad, pero se debe evitar la vacunación en aquellos con niveles muy bajos de CD4+.

Además, el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH) ha advertido que las personas con VIH corren un riesgo mayor de desarrollar complicaciones graves por sarampión, sobre todo si su sistema inmunitario está comprometido. Un estudio reciente en Dallas reveló que solo el 11% de 13.600 pacientes con VIH tenía documentación de inmunidad contra el sarampión. Por lo tanto, se recomienda que las personas con VIH que no tengan evidencia de inmunidad reciban dos dosis de la vacuna triple vírica, siempre y cuando estén en tratamiento antirretroviral y presenten un adecuado estado inmunológico.