En un reciente diálogo, el exfutbolista Jhonny Ramírez, quien tuvo una destacada carrera en el fútbol colombiano, expresó su opinión sobre la grandeza de Millonarios, un club que este 18 de junio celebra sus 80 años de historia. Según Ramírez, la grandeza del equipo bogotano radica principalmente en el fervor y la devoción de su hinchada, lo que, a su criterio, lo posiciona por encima de otros grandes del fútbol colombiano como Atlético Nacional, Independiente Santa Fe y América de Cali. Asegura que, aunque estos equipos tienen un historial exitoso, la conexión emocional que Millonarios mantiene con su afición es incomparable.
La declaración del exjugador no es del todo sorprendente, considerando que Millonarios ha demostrado ser un referente en el fútbol colombiano, especialmente en términos de asistencia. Durante la reciente Liga BetPlay 2026-I, el equipo promedió la mayor cantidad de público en sus partidos, con un promedio de 29.247 espectadores por encuentro. Ramírez, quien se desempeñaba como volante, menciona que su experiencia en el club le permite hablar con autoridad sobre su grandeza. “Yo viví lo que significa Millonarios y por eso lo digo con conocimiento de causa”, sostiene con convicción.
Ramírez también recordó uno de los momentos más significativos en la historia del club: la obtención de la estrella 14 en el torneo de 2012. Según él, ese campeonato fue uno de los dos momentos más memorables de su carrera, junto con su participación en la Copa Sudamericana. En esa temporada, Millonarios finalizó en la primera posición de la fase de Todos Contra Todos, acumulando 27 puntos en 11 victorias y cuatro empates.
No obstante, el exjugador compartió que la fase de cuadrangulares fue un desafío considerable para el equipo, ya que competía en dos torneos simultáneamente. En esa etapa, Millonarios se enfrentó a rivales como Junior, Deportes Tolima y Deportivo Pasto, y aunque la situación era complicada por la falta de una nómina amplia, logró obtener los resultados necesarios para avanzar.
La final del torneo se disputó contra el Deportivo Independiente Medellín, comenzando en el estadio Atanasio Girardot y concluyendo en el Nemesio Camacho El Campín. La serie finalizó con un empate de 1-1, lo que llevó a una definición por penales. En un tenso desenlace, Millonarios se coronó campeón tras vencer 5-4 en la tanda de penales, lo que significó un motivo de celebración para sus hinchas, quienes esperaron 24 años para volver a ver a su equipo levantar un trofeo. “Y por obtenerlo después de ese tiempo es que es tan importante ese título”, enfatizó Ramírez.
Una de las claves del éxito de Millonarios en esa temporada fue la confianza que el entrenador Hernán Torres depositó en el grupo de jugadores que encontró al asumir el cargo en junio de 2012. A pesar de las demandas de la afición por realizar cambios en la plantilla, Torres decidió mantener la base del equipo y solo incorporó a dos refuerzos, lo que resultó ser una decisión acertada. Ramírez destacó que la unión y la confianza en el grupo fueron fundamentales para alcanzar el campeonato.
A lo largo de su carrera, Jhonny Ramírez tuvo un impacto significativamente mayor en Millonarios en comparación con su paso por Junior de Barranquilla, donde si bien tuvo participación, no alcanzó el nivel de protagonismo que logró en el club capitalino. Su experiencia y vivencias en Millonarios reflejan no solo su carrera, sino también el sentimiento colectivo de una afición que vive intensamente cada momento de su equipo.



