La reciente detención del expríncipe Andrés en Sandringham ha generado un gran impacto en su familia, especialmente en sus hijas. Mientras su padre permanecía 11 horas en la comisaría, Eugenia de York disfrutaba de unas vacaciones en la estación de esquí de Gstaad, Suiza, junto a su esposo Jack Brooksbank y sus hijos, August y Ernest.
A pesar de la situación, Eugenia fue vista en Gstaad, donde se encontraba disfrutando de las actividades invernales con su familia. Testigos confirmaron que la princesa y su grupo asistieron a uno de los restaurantes más populares de la zona, sorprendiendo a los comensales con su presencia. Este establecimiento es conocido por ofrecer platos suizos tradicionales, como la fondue y el rösti, y la familia optó por permanecer en el interior tras una intensa jornada de esquí, en lugar de disfrutar de la terraza.
Aunque algunos medios reportaron que Eugenia se mostraba "deprimida" por el arresto de su padre, la princesa logró mantener el espíritu de su viaje familiar. Su conexión con Gstaad, un destino habitual para la realeza europea, parece haberle proporcionado el apoyo necesario para continuar con sus planes. Este viaje se produjo poco después de su regreso de Catar, donde asistió a Art Basel 2026, reafirmando así su compromiso con el arte contemporáneo mientras navega por los desafíos familiares.



