La menopausia, que afecta a mujeres de entre 40 y 60 años, representa un desafío significativo no solo desde el punto de vista biológico, sino también en el ámbito laboral. Un reciente informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) destaca que esta etapa de la vida de las mujeres contribuye a una brecha salarial de género que se sitúa en al menos un 30 por ciento.
El estudio, titulado ‘Efectos de la transición a la menopausia en la participación económica de las mujeres en México’, analizó datos de ingresos laborales de mujeres y hombres en el país, utilizando la Encuesta Nacional de Ocupación de Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) durante el periodo 2015-2025. Los resultados reflejan que, a pesar de la experiencia y el desarrollo profesional que muchas mujeres alcanzan en esta etapa, enfrentan una discriminación que se traduce en salarios injustamente más bajos.
Un dato alarmante revela que el 67 por ciento de las mujeres encuestadas afirma que los síntomas asociados a la menopausia impactan negativamente en su rendimiento laboral. Esta situación se ve agravada por la falta de empatía en los ambientes de trabajo y el temor a ser estigmatizadas, lo que provoca que muchas mujeres se sientan obligadas a abandonar sus empleos en un momento crucial de sus carreras. La UNFPA subraya que la menopausia no solo es un proceso natural, sino que también requiere una atención especial para garantizar un entorno laboral inclusivo y comprensivo.



