Las autoridades estonias han expresado su disposición a recibir armamento nuclear de la OTAN en su territorio si las circunstancias lo requieren, en medio del aumento de tensiones por la invasión rusa en Ucrania.
El ministro de Relaciones Exteriores, Margus Tsahkna, hizo esta afirmación durante una entrevista en el programa de radio Esimene studio, donde subrayó que no existen objeciones a la instalación de estos arsenales nucleares en Estonia si así lo determina la Alianza Atlántica.
En un contexto europeo marcado por un creciente debate sobre la disuasión nuclear, Tsahkna detalló que Estonia invierte el 5% de su Producto Interno Bruto en defensa, alineándose con las demandas de Estados Unidos y el incremento de inversiones militares en la región. A su vez, advirtió que la posible ambición del presidente ruso, Vladimir Putin, de ocupar parcialmente Estonia representa un reto significativo para la Alianza Atlántica, mientras que Rusia desestimó la gravedad de estas afirmaciones, calificándolas de poco serias.
El ministro también abordó las diferencias internas en la política exterior estonia, criticando comentarios del presidente Alar Karis sobre la participación de un representante de la Unión Europea en conversaciones de paz. Tsahkna insistió en que la política exterior del país debe ser clara y unificada, resaltando que cuenta con el respaldo de la mayoría de los partidos en el Parlamento estonio. La cuestión nuclear se enmarca en un debate más amplio sobre la seguridad en Europa, donde la disuasión militar ha cobrado mayor relevancia en los últimos meses.



