El Gobierno de Estados Unidos solicitó a Paraguay que incremente sus exportaciones de carne vacuna con el objetivo de contribuir a moderar la suba de precios que afecta al mercado interno. Sin embargo, Washington no le asignó una cuota específica de importación, a diferencia de lo que hizo con la Argentina.
“Estados Unidos, con los precios actuales, exige cada vez más, y Paraguay es un socio de confianza”, afirmó este viernes el presidente paraguayo, Santiago Peña, durante una entrevista con Bloomberg en Nueva York. El mandatario se refirió así a la relación comercial entre ambos países y a la demanda estadounidense de productos cárnicos.
Estados Unidos recurrió a proveedores extranjeros para atender el consumo interno y contener el costo de la carne. En ese marco, el presidente Donald Trump autorizó la importación, con aranceles reducidos, de hasta 300.000 toneladas de carne picada, una medida que podría favorecer a Brasil y Paraguay.
En paralelo, la Argentina, gobernada por Javier Milei, obtuvo una cuota de importación de 80.000 toneladas de carne vacuna. La asignación se produjo como parte de las negociaciones comerciales que mantienen ambos países, cuyos gobiernos sostienen una alianza ideológica.



