El encargado de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, culminó este miércoles en Roma una gira europea destinada a consolidar un apoyo internacional que facilite una transición política en Cuba. En diálogo con la agencia EFE, Hammer exhortó al Vaticano, al Gobierno italiano y a la comunidad de exiliados cubanos a unirse en un esfuerzo conjunto para que la isla experimente un cambio de régimen de manera pacífica y en el corto plazo.
Durante su visita a la capital italiana, el punto culminante se dio el 20 de febrero en un encuentro en la Santa Sede, donde Hammer, junto al embajador estadounidense ante el Vaticano, Brian Burch, se reunió con el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados. En este encuentro, se discutió la crisis política, económica y social que enfrenta Cuba y el papel que la Iglesia Católica podría desempeñar como mediadora y acompañante. Estados Unidos ha optado por utilizar a Cáritas como el canal principal para enviar ayuda humanitaria a Cuba, con el objetivo de evitar que estos recursos sean controlados por el régimen.
La estrategia diplomática de Hammer en Europa se alinea con las directrices establecidas en enero por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien delineó las acciones a seguir hacia Cuba para 2025. Este plan incluye aumentar el aislamiento internacional del régimen cubano y buscar el apoyo de actores influyentes, como la Iglesia. Hammer ha señalado a los Gobiernos de España e Italia la urgencia de que transmitan al régimen cubano la necesidad de respetar los derechos humanos de su población. La influencia histórica del Vaticano en las relaciones cubano-estadounidenses no pasa desapercibida, y la administración busca ahora que Roma adopte un rol de presión directa sobre La Habana, en lugar de una mediación entre ambos gobiernos.



