La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, expresó en una reciente audiencia que, aunque el régimen iraní se mantiene en funcionamiento, ha sufrido un debilitamiento considerable debido a los ataques que han impactado su liderazgo y capacidades militares.
Gabbard destacó que las capacidades militares convencionales de Irán han sido prácticamente aniquiladas, lo que limita sus opciones estratégicas. Esto se traduce en un deterioro significativo de la posición de Irán en el ámbito regional, lo que podría aumentar las tensiones internas a medida que la situación económica del país se agrava. Sin embargo, a pesar de estos obstáculos, el régimen y sus aliados continúan llevando a cabo ataques contra intereses estadounidenses y de sus socios en Oriente Medio.
Además, Gabbard mencionó que Irán ha mostrado avances en tecnologías de lanzamiento espacial, lo que podría facilitar el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) operativos antes de 2035. En su intervención, omitió un párrafo clave sobre la destrucción del programa de enriquecimiento nuclear iraní, lo que generó cuestionamientos por parte de varios senadores sobre la coherencia de su declaración con las afirmaciones recientes del presidente Donald Trump sobre una amenaza inminente proveniente de Teherán.


