El Estadio Azteca se prepara para reabrir sus puertas el próximo 28 de marzo, tras dos años de intensas reformas. Las obras comenzaron a finales de mayo de 2024, cuando se suspendieron las actividades en el emblemático recinto. Esta remodelación incluye la construcción de nuevos vestuarios, la reorganización de gradas y palcos, así como la modernización de las instalaciones generales del famoso Coloso de Santa Úrsula.

Con la nueva etapa, el estadio pasará a llamarse Estadio Banorte, marcando así un hito en su historia al convertirse en la tercera sede mundialista en México. Además de las modificaciones exteriores, el interior ha sido sometido a una profunda renovación, con nuevos asientos en las áreas VIP y la reinstalación de las gradas que fueron retiradas durante el proceso de remodelación. El césped, un elemento crucial, ya ha sido colocado y actualmente se encuentra en un proceso de asentamiento para cumplir con los estándares de la FIFA.

Recientemente, han empezado a instalar una nueva cubierta exterior de color rojo, un elemento distintivo que simboliza la nueva etapa del Estadio Banorte. En esta fase final de las obras, ya se han completado los trabajos más significativos de construcción, y el equipo se concentra en las tareas operativas para garantizar que el partido entre México y Portugal, confirmado por la Federación Mexicana de Fútbol, se realice sin inconvenientes. A menos de un mes de la reapertura, las imágenes y videos compartidos en redes sociales evidencian un avance constante, aunque los responsables se encuentran con el tiempo limitado para finalizar los detalles y entregar un estadio listo para el evento más importante del fútbol internacional.