La espirulina, un alga microscópica de tonalidades azuladas y verdes, se desarrolla en aguas dulces y alcalinas. Este organismo, que pertenece a las cianobacterias, es muy valorado como suplemento alimenticio gracias a su notable concentración de proteínas, vitaminas, minerales y antioxidantes.

Su riqueza nutricional es impresionante, ya que contiene entre un 55% y un 70% de proteínas de fácil absorción. Por esta razón, es comúnmente incorporada en dietas vegetarianas y veganas, así como utilizada para mejorar la salud en general y ayudar en el tratamiento de diversas condiciones gracias a sus propiedades medicinales.

Las propiedades benéficas de la espirulina están respaldadas por estudios científicos y su uso tradicional. Entre los principales beneficios se incluyen: refuerzo del sistema inmunológico, mejora en la salud cardiovascular y reducción de la inflamación. Para maximizar sus efectos, es fundamental consumirla de manera adecuada y en las dosis recomendadas, siempre dentro del marco de una alimentación equilibrada y sin reemplazar tratamientos médicos para enfermedades crónicas.