España acumuló 638 litros por metro cuadrado de lluvia desde el inicio del año hidrológico, el pasado 1 de octubre, informó la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). El registro representa un 7% más que el valor considerado normal para ese período, estimado en 596 litros por metro cuadrado.
Las precipitaciones se ubicaron por encima de la media habitual en gran parte de la península ibérica. Las principales excepciones se localizaron en una franja del área cantábrica comprendida entre Asturias y Navarra, además de las provincias de Burgos y Teruel y el sector sur de Almería.
Los superávits más marcados se concentraron en la mitad sur peninsular, especialmente en el noroeste de Ciudad Real y la sierra de Grazalema. En las islas también predominaron los valores superiores a los habituales, con la excepción del este de Mallorca. La anomalía positiva fue particularmente significativa en Canarias, donde extensas zonas superaron en más del doble los registros climatológicos normales.
Entre el 26 de agosto y el 1 de septiembre, las lluvias afectaron principalmente a la mitad oeste peninsular y a las islas Canarias de mayor relieve. En esas áreas se registraron más de 10 litros por metro cuadrado, al igual que en Galicia, Asturias, el noroeste y oeste de Castilla y León y la mitad norte de Cáceres. Durante ese período, los valores más elevados superaron los 80 litros por metro cuadrado.



