El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha declarado que las embajadas del país han implementado planes de evacuación para los 30.000 españoles que permanecen en Oriente Medio. Esta medida se produce tras el reciente conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha elevado las tensiones en la región. Hasta el momento, no se han reportado ciudadanos españoles afectados por la situación.

La inestabilidad se ha intensificado luego del asesinato del líder iraní Ali Khamenei, lo que provocó una fuerte respuesta de Irán, amenazando a los aliados occidentales en la zona. Este domingo, Israel llevó a cabo una serie de ataques a gran escala en Teherán, mientras que Irán prometió represalias sin precedentes. Albares destacó el esfuerzo del personal diplomático que enfrenta condiciones desafiantes para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

El canciller español también mencionó que varios países vecinos han cerrado su espacio aéreo, incluidos Catar y los Emiratos Árabes Unidos, mientras que Arabia Saudita mantiene la normalidad en sus aeropuertos. En este contexto, enfatizó que todas las embajadas están operativas y listas para actuar, aunque las circunstancias varían de un país a otro. "La seguridad de los españoles es nuestra prioridad", afirmó el ministro. Además, recordó a los ciudadanos que pueden consultar información actualizada en las páginas oficiales y redes sociales de las embajadas.

Por otro lado, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha convocado a los embajadores de la Unión Europea para discutir una postura unificada ante la crisis. Sin embargo, ya se evidencian diferencias entre los gobiernos, con Kallas apuntando que la muerte de Khamenei podría abrir la puerta a un cambio en Irán, mientras que el presidente Pedro Sánchez critica las acciones unilaterales de Estados Unidos e Israel como una escalada peligrosa que genera incertidumbre en la región.