El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España reafirmó su compromiso con la libertad y los derechos humanos en Afganistán, al cumplirse cinco años del regreso de los talibán al poder. El departamento encabezado por José Manuel Albares sostuvo que “no cabe la normalización diplomática sin respeto a la dignidad humana”.

A través de sus redes sociales, la cartera española señaló que “tras cinco años de régimen talibán, mujeres y niñas afganas siguen sometidas a discriminación y el pueblo afgano sufre una grave crisis humanitaria”. Desde su llegada al poder, los talibán impusieron un sistema de discriminación por motivos de género en todo el país. Entre otras restricciones, las niñas tienen prohibido continuar sus estudios más allá de la educación secundaria.

El Ministerio también mencionó como ejemplo de opresión sistemática el llamado “Decreto 18”, aprobado en mayo de este año. Según la información difundida, la norma reconoce los matrimonios concertados durante la infancia, fortalece el control de los tutores masculinos sobre las decisiones matrimoniales y suma obstáculos para que mujeres y niñas puedan cuestionar o abandonar esas uniones.

En paralelo, el régimen talibán inició este sábado las conmemoraciones por el quinto aniversario de su retorno al poder. Durante los actos, llamó a la “paz y a la tranquilidad” en sus vínculos con la comunidad internacional, aunque volvió a advertir que no permitirá injerencias en su forma de gobernar Afganistán, donde aplica su interpretación integrista de la sharia, la ley islámica.