El Gobierno español ha decidido iniciar los preparativos para la evacuación de sus tropas destacadas en Irak, en respuesta a la intensificación de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó el 28 de febrero. Fuentes del Ministerio de Defensa han confirmado que se está llevando a cabo una reubicación temporal de los efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (SOTG) ante el deterioro de la seguridad en la región.

Desde el pasado domingo, los militares han sido trasladados a lugares considerados seguros, garantizando su protección en el contexto de un conflicto que ha afectado gravemente la estabilidad en Irak. España cuenta con aproximadamente 300 miembros de sus Fuerzas Armadas desplegados en dos operaciones: la Operación Inherent Resolve, que combate al Daesh desde 2014, y la misión de la OTAN en Irak (NMI), donde un general español asumirá el mando en junio.

La reubicación de los efectivos españoles se realizó en coordinación con las autoridades iraquíes y con el respaldo de la coalición internacional. A pesar de esta medida, el Ministerio de Defensa ha enfatizado que el compromiso de España con la estabilidad de Irak y con la coalición internacional sigue siendo firme. La OTAN también ha confirmado que está ajustando su misión en el país, buscando asegurar la protección de su personal frente a la escalada de la violencia en la región.